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Terra
La Coctelera

MADAME BOVARY, o las inquietudes de la conciencia

 

             "Una noche, Emma no regresó a Yonville. Charles estaba loco de impaciencia,  y la pequeña Berthe, que no quería acostarse sin su mamá, sollozaba intensamente. Justin salió sin rumbo, por la carretera. El señor Homais dejó su farmacia.

               Por fin, a las once, no aguantando más, Charles enganchó su coche, saltó al pescante, fustigó al animal y hacia las dos de la mañana llegó a la Croix Rouge. No había nadie. Pensó que el pasante quizá la habría visto; pero, ¿dónde vivía? Afortunadamente, Charles se acordó de las señas de su patrón. Y allá se fue.

              Comenzaba a clarear el día. Distinguió unos rótulos por encima de una puerta; llamó. Alguien, sin abrirle, le dio a gritos la información que le pedía, mientras se deshací en improperios contra los que molestaban a la gente durante la noche,

               La casa donde vivía el pasante no tenía ni campanilla, ni aldabón, ni portero. Charles dio fuertes puñetazos en los postigos. En aquel momento pasó por allí un policía; entonces Charles tuvo miedo, y se fue".

 

                               Gustave Flaubert, Madame Bovary

TÁNTALO

Quiero, y no puedo alargarme
 a ejecutar lo que quiero;
 espero lo que no espero,
 por ver si puedo engañarme;
sin saber determinarme,
ya determinado estoy;
a quien me niego, me doy,
y en este mortal disgusto
 soy Tántalo de mi gusto
 y el mismo imposible soy

Lope de Vega

TEORÍA DE DULCINEA

"En un lugar solitario cuyo nombre no viene al caso, hubo un hombre que se pasó la vida eludiendo a la mujer concreta.

Prefirió el goce manual de la lectura, y se congratulaba eficazmente cada vez que un caballero andante embestía a fondo uno de esos vagos fantasmas femeninos, hechos de virtudes y faldas superpuestas, que aguardan al héroe después de cuatrocientas páginas de hazañas, embustes y aventuras.

En el umbral de la vejez, una mujer de carne y hueso puso sitio al anacoreta en su cueva. Con cualquier pretexto entraba al aposento y lo invadía con un fuerte aroma de sudor y de lana, de joven mujer campesina recalentada por el sol.

El caballero perdió la cabeza, y lejos de atrapar a la que tenía enfrente se echó en pos, a través de páginas y páginas, de un pomposo engendro de fantasía. Caminó muchas leguas, alanceó corderos y molinos, desbarbó unas cuantas encinas y dio tres o cuatro zapatetas en el aire. Al volver de la búsqueda infructuosa, la muerte le aguardaba en la puerta de su casa. Sólo tuvo tiempo para dictar un testamento cavernoso, desde el fondo de su alma reseca.

Pero un rostro polvoriento de pastora se lavó con lágrimas verdaderas, y tuvo un destello inútil ante la tumba del caballero demente".

Juan José Arreola, "Teoría de Dulcinea", en Confabulario

 

AMOR DOLOROSO

Las perlas que me diste, las guardé en los azules, durmiendo tu llegada.

Todavía te esperan, Tú que nunca.

 

 

LA CONSPIRACIÓN DEL PARAÍSO, O UNA NOCHE EN GRANADA

"Isabel ya lo oía. Llegaba arrastrando a Diana, la retranca, con una cadenilla que le tironeaba del cogote. Dijo:

-Majestad, la verdad es que nuestro almirante nunca creyó que la tierra era redonda. Estábamos juntos en Santa Fe cuando nos comunicó sus últimos secretos geográficos: que la tierra es plana para la instancia humana, pero esférica, aunque no perfectamente redonda, en el orden cósmico, como lo son la mayoría de los planetas... Ahora no se contradice cuando nos explica que tiene forma de pera o pelota con teta de mujer, perdonen vuesasmercedes la expresión. Pero si es cierto lo que noscomunica, todo el orden del mundo cambiará, desde ya Roma no podrá seguir siendo sede del Vaticano, sólo tendrá sentido la mística, nadie tendrá derecho a seguir privilegiando la banalidad de las cosas terrenales...-Bajó los ojos, en significativo reconocimiento.

Fernando, cada vez más impaciente, dio disimuladamente una mala patada en el costillar de Diana, que se había acercado cariñosamente a husmearle la bragueta.

A su lado la Aldonza Alamán, vestida con llamativo traje de condottiero y con un antifaz negro donde sólo brillaban sus ojos pícaros, gozaba con el trasfondo de la discusión de los reales cónyuges.

-Pero, ¿es posible que se trate realmente del Paraíso Terrenal? ¡Padre Talavera, por favor!

Avanzó el padre Talavera que hasta entonces se había mantenido entre los cortesanos de segundo rango, apoyado contra un chopo (ése era su sabio modo para estar siempre en la primera línea para los asuntos de Estado).

Fernando siguió:

-¡Quiere decir que desde 1492 hasta ahora, en seis años y a pesar de los centenares de personas que pasaron a América, al almirante no le interesaba otra cosa que dar con el Árbol de la Vida...! ¡Sólo le interesaba el centro del Paraíso y no sus formas exteriores! Por eso abandonó las islas, la Hispaniola, que están como están. ¡Para seguir buscando! Nos metió en gastos increíbles.¡Si es como él dice habría que mandar la factura al Vaticano! ¡Padre Talavera!: ¿es realmente el Paraíso Terrenal? ¡Es posible?".

Abel Posse, Los perros del paraíso.

(Desde Granada, Angustias 2007)

 

 

POEMA DEL ADIÓS

"No se dice.

Acude a nuestros ojos, a nuestras manos,

 tiembla, se resiste.

Dices que esperas, te esperas, desde entonces,

y sabes que el adiós es inútil y triste".

Jaime Sabines.

SI ME OLVIDARE DE TI...

Junto a los ríos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sion. Sobre los sauces en medio de ella colgamos nuestras arpas. Y los que nos habían llevado cautivos nos pedían que cantásemos, y los que nos habían desolado nos pedían alegría, diciendo: Cantadnos algunos de los cánticos de Sion. ¿Cómo cantaremos cántico de Jehová en tierra de extraños? Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, pierda mi diestra su destreza. Mi lengua se pegue a mi paladar, si de ti no me acordare; si no enalteciere a Jerusalén como preferente asunto de mi alegría.

(Salmo 137)

 

SEXO SEGURO

"Sexo seguro.
Esta noche no hay sexo,
eso es seguro".
 Iván Mayayo