"Es verdad, pues: reprimamos

esta fiera condición,

 esta furia, esta ambición

 por si alguna vez soñamos.

Y sí haremos, pues estamos

en mundo tan singular,

que el vivir sólo es soñar;

y la experiencia me enseña

 que el hombre que vive sueña

 lo que es hasta despertar.



Sueña el rey que es rey,

y vive con este engaño mandando,

disponiendo y gobernando;

 y este aplauso que recibe

 prestado, en el viento escribe,

y en cenizas le convierte

 la muerte (¡desdicha fuerte!);

 ¡que hay quien intente reinar,

viendo que ha de despertar

 en el sueño de la muerte!

 



Sueña el rico en su riqueza

 que más cuidados le ofrece;

 sueña el pobre que padece

 su miseria y su pobreza;

sueña el que a medrar empieza,

 sueña el que afana y pretende,

sueña el que agravia y ofende;

y en el mundo, en conclusión,

todos sueñan lo que son,

aunque ninguno lo entiende".

 

 

 

 Pedro Calderón de la Barca, La vida es sueño

¿Manido? Es posible, pero ¿acaso alguien lo ha dicho mejor?

 

Ilustración: Luis Ortega Bru, "Recuerdos de mi pasado"